Los oscuros callejones de Londres bajo la luna eran como un laberinto inmenso.
J .J. Smith, el detective más ágil de todos, se encontraba en la antigua ciudad, persiguiendo a un ladrón de bancos que había causado estragos en muchas ciudades de Inglaterra.
El ladrón salió de los callejones, y sin darse cuenta de que le seguían los pasos, se adentró en Hyde Park.
J.J. Smith esperó a que la oscuridad de la noche se lo comiese, para pillarle por sorpresa.
El detective se movió muy ágilmente sin hacer ruido, sin que incluso los gatos con su vista felina se percataran de sus movimientos.
El ladrón se giró porque notó que alguien le observaba, pero al hacerlo un puñetazo impactó sobre su cara.
Smith se dirigió con el ladrón al lugar en el que había quedado con el señor que que le pagaba por sus servicios.
El detective cogió el dinero y se fue, no sin antes matar a los dos individuos que se encontraban allí. Sabian demasiado...
J.J. Smith totalmente vestido de negro salió de la casa y se perdió entre la multitud.
Revisa la ortografía y coloca las pausas necesarias (utiliza comas para separar ideas).
Por otro lado, no cumples las tres convenciones: introducir referencias culturales modernas como películas, música o literatura.